El gran viejo se ha quedado ciego. Escribiendo sus versos de cielo e infierno sus ojos se han roto hacia adentro. El día ha llegado y la obra está presta, los versos lo encuentran mirando sin ver :
“Say first, for Heav’n hides nothing from thy view nor the deep tract of Hell” “nor the deep tract of Hell…” Repite en lo bajo
“Nor the deep tract of Hell…” Lo veo y lo siento, caminando despacio, cuidado su andar, olvidado el mirar. Lo negro del aire, lo frio del viento, lo oscuro del alma perdida en el tiempo. La ropa en la silla, la cama deshecha, la comida en el plato, la casa desierta. Es que es el trabajo, de los que queriendo pueden, de los que haciendo logran, de los que viviendo no mueren. ¿Pues quien más podría, sino el gran viejo, escribir esta obra, en tan solo una vida? ¿Y creen que el precio, la vista muerta e ida, es harto muy alto, para pagar con la herida? Seamos sinceros, seamos todo menos humanos, mirémoslo a él, que nos ha roto en sus cantos:
“Say first what cause mov’d our Grand Parents in that Happy State, favour’d of Heaven so highly, to fall off from their Creator,” La heroica rima sin verso de Homero, luego de Virgilio y ahora de él, sentado repasa, del I hasta el X, la mueca en su cara, será la última vez. El año está viejo, el siglo también, Blake lo ilustra primero y critica después:
"He was a true Poet, and of the Devil's party without knowing it." ¿Puede una persona hacer sin creer, ser sin saber que su inspiración no es de él? Parece que algunos asi no lo creen, parece que otros lo ven un hereje. Lo cierto es que el monstruo reorganiza sus fuerzas:
“Better to reign in Hell, than serve in Heav'n.” Y así los levanta, a sus malditos aliados, que pronto muy pronto caen en su encanto:
“The Mind is it's own Place, and their within, can make a Hell out of Heaven, or a Heaven out of Hell.” Luego hacia afuera, hacia esa tierra bendita, el monstruo se eleva
“through the Gates of Hell.” ¿Y Dios donde está? Pregunta y responde el libro tercero: Dios solo observa, y se proclama inocente, se libera del tema, de una manera decente: El hijo del padre, se ofrece a sufrir, por los pecados del hombre, y en la cruz morir. Satán es su nombre, Belcebú es su teniente, el libro cuarto lo encuentra, en el paraíso impaciente. La observa a ella, también lo ve a él, duda en su tarea, pues muy inocentes se ven.
“Reason just/, Honour and Empire.” Él dice lo obligan a continuar su tarea. Pero el gran ángel Gabriel descubre su intento, y con la fuerza del trueno, lo fuerza a salir. Rafael en el quinto, explica a Adán, lo hasta aquí sucedido. Y luego en el sexto, más de lo mismo: el hijo de Dios ha expulsado a Satán, del cielo lo ha echado, por siempre jamás. En el siete un consejo, muy sabio le da:
“in the day thou eat'st, thou diest / Govern well thy appetite, lest Sin/ Surprise thee, and her black attendant Death.” En el libro ocho Adán es curioso, y Rafael advierte por demás vehemente:
“heaven is for thee too high/ To know what passes there; be lowly wise” El nueve, el noveno, ¿para que repetirlo? ¿Acaso hay alguien que no lo haya sufrido? La fruta prohibida, la manzana del encanto, la vida perdida, con dolor y espanto. ¿Y después? ¿Después de la orgía, la pasión y el deseo? ¿Después? Pues muy fácil, muy fácil:
"They sat them down to weep, nor only tears/ Rained at their eyes, but high winds worse within/ Began to rise, high passions, anger, hate,/ Mistrust, suspicion, discord, and shook greatly/ Their inward state of mind." Y ahora permítanme hacer una pausa, mirar hacia adentro y encontrar una causa. ¿El motivo de esto? ¿La razón del pecado? ¿Acaso no fuimos por EL así creados? Y yo me pregunto… Si todo lo sabe, si todo lo ve, ¿no pudo evitarnos esta falta de fe?
El Hijo viaja presto al paraíso, a juzgarnos muy triste, pues su padre lo quiso. En el once Miguel desciende a la tierra, y narra la historia de una nueva era. El doce nos ve, caminando hacia afuera, con la promesa de un mesías que pronto vendría. ¿Y después? ¿Que viene después? La respuesta servida está a nuestros pies:
“The World was all before them, where to choose Their place of rest, and Providence Their guide: They hand in hand with wandering steps and slow, Through Eden took Their solitaire way.”LIBERTAD, ME CAGO EN LA LIBERTAD.